La Última Reina

La última reina es una película inglesa de 2025 dirigida por Karim Aïnouz que nos transporta a la era Tudor, bajo el temido reinado de Enrique VIII. Tras haber ejecutado a cinco de sus esposas, el monarca vive ahora, al menos en apariencia, una relativa tranquilidad junto a la sexta y última, Catalina Parr.


La historia está narrada desde el punto de vista de Catalina, permitiéndonos experimentar en primera persona su día a día en la corte inglesa. La película retrata con detalle los últimos meses de vida de Enrique, quien, gravemente enfermo de gota, apenas podía caminar ni cumplir con sus deberes reales. En este contexto, las intrigas palaciegas se intensifican, con especial foco en los intentos de algunos cortesanos por desacreditar a Catalina, acusándola de herejía y buscando que el rey la condene.

Uno de los grandes aciertos del filme es su impecable ambientación, que recrea con gran realismo la vida en la corte Tudor. El vestuario y la peluquería están meticulosamente diseñados, sumergiéndonos por completo en la época. A nivel interpretativo, Jude Law destaca en su papel de Enrique VIII, capturando tanto la oscuridad del monarca como el deterioro físico que sufrió en sus últimos días. Alicia Vikander, por su parte, brilla en el papel de Catalina Parr, transmitiendo con gran intensidad el miedo, la astucia y la resiliencia de su personaje.


Sin embargo, hay un punto que merece mención aparte: aunque la película ha sido promocionada como una cinta de terror psicológico, en realidad se aleja bastante de este género. A lo sumo, podría considerarse un thriller histórico con una atmósfera inquietante, lograda a través de escenarios brumosos, bosques sombríos y una constante sensación de peligro. Pero no esperes escenas de terror propiamente dichas.


La última reina es una excelente película histórica, muy cuidada en todos sus aspectos, pero quienes busquen una experiencia de auténtico terror podrían sentirse decepcionados.


Por Pablo Fernández.