La Abadesa de Barcelona

Siglo XII. Lisarda ha tenido muchas vidas. Ha sido cortesana, consejera de la nobleza y espía de reyes, pero ahora habita en paz unas tierras que le donó el padre de su hija Elvira, el conde Pedro González de Lara, quien les prometió protección.
En un momento fascinante de la historia de Hispania, en el que los nobles acumulan más poder que nunca, el conde Lara muere inesperadamente en una justa. Es entonces cuando Lisarda es desterrada y Elvira encerrada en un monasterio de la Ciudad Condal.
Para recuperar a su hija, Lisarda recorrerá las calles más sombrías de la Barcelona medieval hasta llegar a la corte. Allí, en contra de los deseos de la reina de Castilla y León, urdirá un plan para unir la corona de Aragón con el condado de Barcelona a cambio de la liberación de su hija.
OPINIÓN
Cuando leí la sinopsis, me llamó la atención el libro. Leer un thriller, pero en una época desconocida para mí, me resultaba interesante. Sin embargo, a mi parecer se trata de una novela demasiado dirigida al lector habitual del género histórico, con una aspiración centrada en la descripción de la época y no tanto en generar una verdadera intriga.
El inicio me parece una barrera para aquellos que no estamos acostumbrados al género. Los primeros capítulos nos hacen viajar en el tiempo constantemente, presentándonos personajes envueltos en enrevesados linajes que, de primeras, provocan cierto desconcierto. A medida que avanza la trama, sí que nos centramos más en Lisarda y es ahí cuando empecé a cogerle algo más el ritmo al libro. En el último tercio es donde se retoma ya de forma clara cómo las aspiraciones de Lisarda chocan con las de la abadesa de Barcelona, provocando un conflicto que genera mayor interés, aunque termina desarrollándose demasiado rápido. A lo largo de la novela, el autor abarca tantos años y momentos que cuesta conectar con los personajes y sus motivaciones. En este sentido, echo en falta también que haya más componente de diálogo, pues los que hay son normalmente de pocas frases, dejando por explorar relaciones que podrían ser interesantes si se trataran con mayor detenimiento.
El personaje de Lisarda busca desesperadamente liberar a su hija del convento donde la han encerrado y, para ello, usa todas las armas a su alcance. Se muestra como una mujer valiente e inteligente, conocedora tanto de los bajos fondos como de la nobleza de más alta alcurnia, lo cual le permite manejar a la gente a su antojo. Sin embargo, en muchas ocasiones consigue sus objetivos gracias a sus encantos, pues ningún hombre o mujer es capaz de resistirse ante la idea de compartir lecho con ella. Este atractivo tan exagerado, además de parecer inverosímil, acaba quitándole valor al resto de cualidades que despliega para lograr sus fines.
La abadesa de Barcelona es un libro que gustará a quienes busquen conocer de forma detallada la Hispania del siglo XII, pero que tal vez desconcierte o se quede corto para quienes simplemente buscan un thriller apasionante.
Por Alejandra Oliva.